En estos últimos meses he estado aprendiendo sobre el levantamiento de finanzas para proyectos misioneros. Me gustaría poder compartirles un poco de eso. El autor Steve Shadrach, en su libro “El pedido divino” plantea una forma diferente de cómo se ve el levantar finanzas. Usualmente pensamos que solo hay 2 personajes cuando estamos compartiendo el proyecto, el misionero y el posible donante. Pero Steve lo explica de la siguiente manera, esta el misionero, el posible donante y Dios. Entonces el misionero está buscando a Dios y dependiendo de él. Sabiendo que la providencia proviene de él y no de los donantes. Pero al mismo tiempo está el posible donante, preguntándole a Dios dónde invertir.

Cuando vemos el levantar finanzas de esta manera podemos recalcar que es un asunto de Dios. Él se va a encargar de llevarnos a las personas que tiene para que nos apoyen. Y las personas que nos digan que no, es y seguirá siendo un asunto entre Dios y esa persona. El vivir de ofrendas es un privilegio, es bíblico y debería ser una época bastante hermosa en nuestras vidas. Me gustaría poder animar a los misioneros y a los que se están preparando a verlo como un regalo de Dios. No es una carga, no debe traer vergüenza y se puede lograr. La diferencia de lo que hemos visto hasta la fecha es un entrenamiento eficaz pero un acompañamiento.

Melissa Román
Directora de Finanzas del Obrero

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