Saludos. Este nuevo mes de agosto la comunidad de FEDEMEC lo estará dedicando a orar por las etnias no alcanzadas, sin dejar de continuar orando por más obreros a la mies, que fue nuestro énfasis del mes de Julio.

Cuando pensamos en una etnia, o pueblo no alcanzado, nos referimos a grupos humanos que se caracterizan por tener la misma cosmovisión, valores, creencias, idioma, religión, pero que aún no han recibido las buenas nuevas de Jesucristo. Uno de los datos más recientes es que las etnias totalmente abandonadas u olvidadas, que no tienen el evangelio, son unas 3000. Por supuesto que el tema de las etnias es mucho más amplio de lo que estamos anotando, pero no tenemos el espacio para abordarlo a profundidad en este boletín. No obstante, puede contactarnos si le interesa saber más del tema.

La idea al conocer estas etnias, y orar por ellas, es que el Señor provea obreros para llevarles el mensaje de salvación. Recordemos que muchas de ellas están en lugares donde no hay luz, y otras comodidades, por lo que difícilmente el evangelio les llegaría si una persona no va personalmente y les comparte del amor del Señor.

Una sugerencia que les damos, para orar por ellos, es quitarse los anteojos occidentales y saber que hay lugares muy diferentes al entorno que conocemos. Necesitamos pedirle al Señor que primero nos de su misericordia y compasión por estos pueblos que ni conocemos, y movernos más allá de nuestra visión natural y dejar que el Señor nos muestre cómo es la vida integral, y la necesidad de un pueblo que no tiene la oportunidad de conocer al Señor, que no tiene su Palabra, ni oral ni escrita, y por lo tanto, cómo esto los hace ser vulnerables a la oscuridad y maldad que les rodea. Ellos no tienen acceso a la revelación de Dios, a saber que en Jesucristo tienen un Padre que les ama, que no son huérfanos, que son hijos de un Gran Rey y que pueden tener acceso a la trasformación interior y a un destino de gloria.

Los animamos a unirse para tener una oración global y abrir una ventana más allá de Costa Rica, y ser de bendición a través de donar un tiempo significativo para presentar estas personas a nuestro Padre celestial.

Carlos Abarca
Director Ejecutivo
FEDEMEC