Es una pregunta extraña para los hijos de Dios, pero inconscientemente nos la hacemos. Todo está en constante cambio, el cual es incierto ante una realidad que nunca habíamos vivido. Estamos cuidando nuestras finanzas personales más que nunca porque no sabemos por cuánto tiempo tendremos nuestro trabajo. Tomamos decisiones sobre gastar nuestro dinero en cosas vitales y evaluamos aquellos gastos que podemos dejar pasar. En estos momentos es cuando más consientes somos sobre compras compulsivas. Sin embargo, seguimos siendo hijos de Dios. Todas las pautas escritas en la Biblia, para vivir como seguidores de Cristo, siguen vigentes. No hay una cláusula que diga: “No aplica durante una pandemia”.

Esto quiere decir que cuando Pablo escribió en Efesios: “Pues hay un solo cuerpo y un solo Espíritu” (Efesios 4:4 NTV), es vigente en estos tiempos. Si somos parte de este cuerpo, sí nos importa lo que le ocurra al otro, lo que le esté pasando. He podido evidenciar esto en medio del COVID-19.

Este mes nos enteramos de que el país de una de nuestras obreras estaba siendo muy afectado por la pandemia. El virus ha tomado la vida de varias personas cercanas a ella. Esto generó un gran gasto para ella y su familia. Como agencia tomamos la decisión de compartir esta necesidad con la comunidad de FEDEMEC y dejar que Dios tomara el control.

No puedo explicar mi alegría cuando estaba terminando el reporte de ofrendas para esta obrera. Tanto así, que tuve que tomarme un minuto porque simplemente se me salían las lágrimas. Sentí el corazón conmovido al ver cómo Dios había movido a 44 familias a ofrendarle a nuestra obrera. Ella está perdiendo familia, amigos, personas de la iglesia, y además, la muerte de un familiar cercano le sumó gastos extra con el hospital. Lloré porque me di cuenta de que Dios le estaba reafirmando que Él esta con ella.

¿Deberíamos ser generosos en medio de la pandemia? Creo que mejor replanteo la pregunta: ¿Cómo podemos usar el dinero de Dios en esta nueva realidad? Esta es la raíz de la generosidad.

Melissa Román
Área de Finanzas del Obrero
FEDEMEC