El año 2020 ha sido todo un desafío para nosotros como comunidad y como país. Ha traído cambios importantes en todas las esferas de nuestra vida pero ha sido una oportunidad para ver y conocer a Dios de manera distinta. Uno de mis planes de este año era salir al campo, tenía la expectativa de hacerlo en el mes de Agosto. Debido al COVID, y otra serie de puertas que se cerraron, tuve que tomar la decisión de quedarme en el país un año más. Yo había renunciado a mi trabajo y deseaba invertir mi tiempo en algo que fuera significativo. Mientras yo oraba por una oportunidad así, en FEDEMEC estaban orando por más personas para el equipo. Me comentaron la oportunidad de servir en FEDEMEC mientras esperaba para salir y supe que Dios estaba en control de todo lo que estado sucediendo.

Estudiando la carta de Romanos vemos que Pablo tenía algunos planes antes de llegar a Roma, pero al leer la historia en el libro de hechos nos damos cuenta que estos planes no se cumplieron. Aún así, Dios movió todo para su gloria y su honra. A pesar de que la vida no sale como la planeamos, podemos estar confiados de que es el Señor el que guía nuestros pasos y que, más allá de estar apegados a un plan, estamos apegados a su voluntad sin importar el lugar donde nos encontremos hoy.

Ya se cumple un mes desde que comenzó mi servicio en el área de capacitación, ha sido un privilegio poder compartir con un equipo que está dispuesto a obedecer a Dios y que tiene una gran experiencia. He podido utilizar mi conocimiento profesional como educadora para el desarrollo del área y, hoy más que nunca, he podido reafirmar que los planes de Dios son mayores que los nuestros.

Sofía Vargas
Coordinadora de Capacitación
FEDEMEC